MICROEMPRESAS
Con la Ley de Simplicidad y Progresividad Tributaria publicada el 31 de diciembre de 2019 y vigente desde el 1 de enero de 2020 se crea la legislación para las microempresas, las cuales van dirigidas para empresas que tengan ingresos (ventas no utilidad) de hasta 300.000 dólares en el año. A mi criterio en este nuevo esquema van a pagar justos por pecadores y lo podemos demostrar con los siguientes ejemplos:
  1. Contribuyentes que no facturan todos sus ingresos y el Servicio de Rentas Internas no se alcanza a controlar y a hacer cumplir a todos los sujetos pasivos con sus obligaciones tributarias.
  2. Contribuyentes que no van a superar la base imponible del impuesto a la renta e igual les va a tocar cancelar el 2% del global de los ingresos brutos que obtengan en el año.
  3. Contribuyentes que si no reúnen facturas de gastos van a tener que pagar un mayor 15% de utilidades a sus empleados ya que la utilidad legalmente no baja.
Para evitarse esta serie de inconvenientes  es recomendable que se preparen en el tema no únicamente los contadores (ya que hay microempresas que les convirtieron en agentes de retención) sino por sobre todo los dueños de los negocios para saber los deberes formales que se deben cumplir.
Saludos cordiales,
Carlos David Calero A.
Director General
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